Plaza Moncloa
Toma su nombre de los terrenos de La Moncloa que tenía a su espalda, finca que a su vez heredó el apellido de los condes de la Monclova, título de raíz andaluza.
El nombre viaja desde Andalucía hasta la entrada oeste de Madrid. La plaza lo hereda de los terrenos de La Moncloa que se extendían a su espalda, antiguo soto junto al Manzanares integrado en el Real Sitio de la Florida. Y esa Moncloa madrileña tomó a su vez el apellido de los condes de la Monclova, un título nobiliario ligado a un castillo de Fuentes de Andalucía, en la campiña sevillana. La etimología que suele darse para aquel topónimo lo remonta al latín Mons Clovis, «el monte de Clodoveo», en recuerdo del rey franco. De Sevilla a la corte, un nombre de finca que acabó bautizando un palacio, un barrio entero y, con el tiempo, al propio Gobierno de España.
La plaza también ha cambiado de rótulo varias veces. Nació como plaza de Cánovas del Castillo, pasó a llamarse plaza de la Moncloa hacia 1890 y, en los años treinta, fue plaza de los Mártires de Madrid en memoria de quienes cayeron defendiendo la ciudad; el nombre actual quedó fijado en 1980.
Hoy es uno de los grandes nudos del oeste madrileño. Sobre ella se alzan el Arco de la Victoria y el Faro de Moncloa, levantado en 1992, mientras por debajo late uno de los intercambiadores de transporte más transitados de la capital.