Plaza de Olavide
Recuerda a Pablo de Olavide, político e intelectual ilustrado del siglo XVIII al servicio de las reformas de Carlos III.
Antes de llevar nombre propio, este cruce de ocho calles se conocía como plaza Industrial. Hacia 1860, a propuesta del vecindario, pasó a honrar a Pablo de Olavide, intelectual ilustrado del siglo XVIII que sirvió a Carlos III en las reformas del reinado: repobló Sierra Morena con colonos llegados de Centroeuropa y reorganizó los estudios de la Universidad de Sevilla. Su afán reformista le costó caro. La Inquisición lo procesó y lo condenó al destierro, primero recluido en un convento y después exiliado en Francia, donde le sorprendió la Revolución.
La plaza de Olavide dibuja un octógono casi perfecto, con ocho calles que entran y salen de sus vértices, entre ellas Trafalgar, Santa Feliciana y Gonzalo de Córdoba. En el centro se alzó un mercado racionalista de prismas escalonados, levantado en 1934 y querido por el barrio. El 2 de noviembre de 1974 lo derribaron con una voladura controlada, pese a la protesta de comerciantes y arquitectos que defendían conservarlo. En su hueco quedó el jardín con fuente que hoy llena Chamberí de terrazas.