Glorieta del General Álvarez de Castro
Honra a Mariano Álvarez de Castro, el general que dirigió la defensa de Gerona frente a las tropas de Napoleón en 1809.
Detrás del nombre hay un hombre que ordenó fusilar a quien pronunciara la palabra «capitular». Mariano Álvarez de Castro nació en Granada en 1749 y llegó a gobernador militar de Gerona en plena Guerra de la Independencia. Cuando los franceses cercaron la ciudad en 1809, publicó un bando que castigaba con la muerte cualquier intento de rendición.
El sitio se prolongó cerca de siete meses. Con unos 5.600 hombres frente a un ejército muy superior, Álvarez de Castro resistió el hambre y la enfermedad hasta que el agotamiento le obligó a ceder el mando. Cayó prisionero y murió en cautiverio en enero de 1810. La fama de su resistencia lo convirtió en emblema de la defensa española frente a Napoleón.
El nombre se reparte hoy entre la calle del General Álvarez de Castro, que recorre el barrio de Trafalgar, y la glorieta que abre su extremo norte.