Glorieta de López de Hoyos
Toma el nombre de la calle que desemboca en ella, dedicada a Juan López de Hoyos, humanista y cronista de Madrid, maestro de Cervantes.
Esta glorieta toma su nombre de la calle que desemboca en ella, y la calle honra a Juan López de Hoyos (m. 1583), humanista, sacerdote y primer cronista de la villa. La Calle de López de Hoyos sigue el trazado del viejo camino de Hortaleza.
López de Hoyos obtuvo la cátedra de Gramática del Estudio de la Villa, donde tuvo entre sus alumnos a Miguel de Cervantes. En 1568, al redactar el libro de las honras fúnebres por la reina Isabel de Valois, el maestro incluyó composiciones de su pupilo y lo presentó como discípulo caro y amado. Esa página recoge los primeros versos impresos de quien décadas después firmaría el Quijote, y es el único testimonio escrito del vínculo entre ambos.
La Calle de López de Hoyos es una de las más largas de Madrid y arranca en esta glorieta sobre el antiguo camino a Hortaleza.