Glorieta de López de Hoyos
Toma el nombre de la calle que desemboca en ella, dedicada a Juan López de Hoyos, humanista y cronista de Madrid, maestro de Cervantes.
Esta glorieta toma su nombre de la calle que desemboca en ella, y la calle honra a Juan López de Hoyos (m. 1583), humanista, sacerdote de la parroquia de San Andrés y primer cronista de la villa. La Calle de López de Hoyos sigue el trazado del viejo camino de Hortaleza; el ayuntamiento le dedicó el nombre en 1905.
López de Hoyos obtuvo por oposición la cátedra de Gramática del Estudio de la Villa, donde tuvo entre sus alumnos a Miguel de Cervantes. En 1568, al redactar el libro de las honras fúnebres por la reina Isabel de Valois, el maestro incluyó composiciones de su pupilo y lo presentó como «nuestro caro y amado discípulo». Esa página recoge los primeros versos impresos de quien décadas después firmaría el Quijote, y es el único testimonio escrito del vínculo entre ambos.
López de Hoyos documentó las ceremonias de la Corte: narró el recibimiento de Ana de Austria en 1571 y firmó la Declaración de las armas de Madrid, donde trató los orígenes y el escudo de la ciudad.
La Calle de López de Hoyos es una de las más largas de Madrid y arranca en esta glorieta sobre el antiguo camino a Hortaleza.