Calle Viñuelas

Legazpi

Toma su nombre de Viñuelas, diminutivo castellano de «viña»: un terreno pequeño plantado de vides.

Viñuelas suena a campo antes que a calle. La palabra es un diminutivo de viña: una viña pequeña, un majuelo modesto plantado de vides. De ese mismo molde nacieron varios lugares de España que llevan el nombre, desde una aldea de Guadalajara hasta el monte y el castillo de Viñuelas, al norte de Madrid, sobre un arroyo del mismo nombre que baja hacia el Jarama. Ese castillo arrastra una historia larga. Levantado sobre un encinar adehesado de gran valor para la caza, pasó por manos de reyes —⁠Carlos III y Carlos IV impulsaron reformas⁠— y, ya en el siglo XX, sirvió de residencia provisional a Francisco Franco en 1939, antes de su traslado a El Pardo; la adaptación se hizo en apenas tres meses. El duque del Infantado le había añadido antes un salón gótico armado con la capilla mayor de la iglesia del monasterio de San Francisco de Cuéllar, junto con ventanas, escudos y una cruz de piedra traídos del mismo conjunto. Por qué esta vía concreta de Legazpi recibió el nombre no se ha conservado de forma documentada. Lo que sí queda claro es la raíz: en algún punto del terreno, antes del asfalto y los almacenes, alguien contó las cepas de una viña pequeña y dejó la palabra grabada en el plano.
Lugares Ciudades y pueblos origen documentado