Calle Teresa López Valcárcel
Recuerda a la propietaria del terreno por donde se trazó la calle, rotulada en 1934.
En 1934 el municipio abrió y rotuló esta vía en el sur de Arganzuela como tantas otras en los arrabales de Madrid: con el nombre de quien era dueña del suelo por donde iba a discurrir. De Teresa López Valcárcel no quedó nada más: ni fechas, ni oficio, ni un retrato. Solo se sabe que poseía la tierra en un Madrid que crecía hacia el Manzanares y necesitaba poner nombre a sus parcelas.
Su caso no es único. Varias calles de esta franja de Arganzuela y la vecina Usera llevan nombres de mujeres ligadas a la propiedad de los suelos que se lotearon en los años treinta, como Candelaria Mora o Gumersinda Rosillo.
Hoy son unos trescientos cincuenta metros de asfalto entre bloques, cerca de Legazpi, que conservan el apellido de una propietaria de la que apenas se conoce el nombre.