Calle Rafael Herrero
Honra a un Rafael Herrero del que no se ha conservado constancia documental, una de tantas dedicatorias menudas del Bellas Vistas obrero.
Quién fue Rafael Herrero es hoy una incógnita. El nombre figura en el callejero de Bellas Vistas, pero no se ha conservado constancia fiable de a qué persona homenajea ni de por qué se le dedicó esta vía corta, de apenas setenta metros. De su titular no queda biografía, solo el rótulo.
El silencio encaja con la historia del barrio. Bellas Vistas creció a caballo entre los siglos XIX y XX como uno de los núcleos periféricos de Tetuán, levantado por jornaleros y familias que no podían pagar el Madrid del centro. Al parcelarse aquellos terrenos, muchas calles recibieron el nombre de propietarios, promotores o vecinos del momento, gente sin relieve público cuyo recuerdo se diluyó en cuanto cambió la generación.
Rafael Herrero tuvo, en algún momento, peso suficiente para que su apellido quedara grabado en una esquina del viejo Tetuán de las Victorias. Lo demás se ha perdido.