Calle Loriga
Recuerda a Joaquín Loriga Taboada, aviador gallego que en 1926 voló de Madrid a Manila y batió con el autogiro de Juan de la Cierva el récord de distancia de Cuatro Vientos a Getafe.
Detrás de este rótulo del Viso vuela un avión. Joaquín Loriga Taboada, nacido en Lalín (Pontevedra) en 1895, se hizo piloto cuando volar era todavía casi un acto de fe. En abril de 1926 despegó de Cuatro Vientos en uno de los tres Breguet XIX de la escuadrilla que enlazó Madrid con Manila: cerca de 18.900 kilómetros en una treintena de jornadas, saltando por el norte de África, Oriente Próximo, la India y el sudeste asiático.
Dos años antes había firmado otra hazaña. En diciembre de 1924 voló el autogiro de Juan de la Cierva —el invento español que ensayaba el ascenso casi vertical antes de que existiera el helicóptero— de Cuatro Vientos a Getafe en poco más de ocho minutos, un récord de distancia para aquella máquina recién nacida.
La gloria duró poco. En julio de 1927, con treinta y un años, Loriga murió en un accidente en el mismo aeródromo de Cuatro Vientos del que había partido hacia Manila. La colonia del Viso le reservó esta calle corta y arbolada.