Calle Irati
Lleva el nombre del Irati, río navarro que nace en los Pirineos y da nombre al hayedo que lo rodea.
El Irati que da nombre a esta calle baja de los Pirineos navarros. Nace hacia los 2.000 metros, en el entorno del pico Orhi, de la unión de dos corrientes —una de aguas claras, otra de aguas oscuras, según recogen sus nombres en euskera— y recorre cerca de noventa kilómetros entre los valles de Aezkoa y Salazar antes de encajarse en la Foz de Lumbier y entregar sus aguas al Aragón.
El nombre viaja desde Navarra hasta este rincón de El Viso, donde varias vías cercanas llevan también el nombre de ríos españoles. Irati comparte vecindario con Arga, Genil, Sil y Leizarán, una geografía fluvial trazada sobre el plano de un barrio levantado en los años treinta.
La fama del Irati no está en su caudal, sino en el bosque que atraviesa. La Selva de Irati es el segundo hayedo-abetal más extenso de Europa, solo por detrás de la Selva Negra alemana: más de diecisiete mil hectáreas de hayas y abetos blancos que en otoño encienden las laderas de cobre y oro. Quien lee este rótulo en una calle tranquila de Madrid tiene bajo los pies el nombre de uno de los bosques mejor conservados del continente.