Calle Helecho
Lleva el nombre del helecho, planta sin flor que se reproduce por esporas, aunque no se ha documentado por qué El Viso eligió este nombre concreto.
La calle toma su nombre del helecho, una de las plantas más antiguas que han crecido sobre la Tierra. Aparecieron hace cientos de millones de años, mucho antes que los dinosaurios, y durante el Carbonífero dominaron los bosques húmedos del planeta. No dan flor ni semilla: se reproducen por esporas diminutas que guardan bajo las hojas, en esos puntitos pardos alineados que cualquiera ha visto al levantar una fronda.
Por qué el callejero de El Viso eligió precisamente este nombre no se ha conservado de forma documentada. La calle pertenece a la trama menuda del barrio, una colonia ajardinada trazada en los años treinta sobre los terrenos altos del norte de la Castellana, con casas bajas, jardines delante y árboles a ambos lados. Entre sus calles cortas conviven topónimos de ríos y referencias a la naturaleza, y Helecho encaja en ese aire vegetal que el barrio cultivó desde su origen como ciudad-jardín en lo alto de Madrid, hacia los setecientos metros de altitud.
El resultado es una vía breve, de apenas unos ochenta metros, casi un respiro entre manzanas. Un helecho de jardín puede vivir décadas en la sombra húmeda de una tapia; la calle que lleva su nombre cabe entera en una mirada.