Calle Ebro
Toma su nombre del Ebro, el río más caudaloso de España, dentro de un grupo de calles de El Viso bautizadas con ríos peninsulares.
El nombre viene del Ebro, el río más caudaloso de España, que recorre la península de noroeste a sureste antes de abrirse en su delta sobre el Mediterráneo. Nace en la falda de la cordillera Cantábrica, junto a Fontibre, y baja unos novecientos kilómetros por tierras de Cantabria, La Rioja, Navarra, Aragón y Cataluña hasta Tarragona, donde forma un delta de arrozales y lagunas que cambia de forma con cada crecida.
La calle Ebro pertenece a un pequeño grupo de vías de El Viso rotuladas con nombres de ríos peninsulares, una costumbre toponímica frecuente en los ensanches y colonias madrileñas del primer tercio del siglo XX, cuando la ciudad ordenaba sus barrios nuevos con series temáticas. Cae así dentro de la colonia residencial proyectada en los años treinta por Rafael Bergamín, de casas bajas y jardines.
El propio nombre del río guarda una raíz antigua: del latín Iberus deriva el término que los geógrafos clásicos aplicaron a toda la península, Iberia.