Calle del Urumea
Toma su nombre del Urumea, el río que atraviesa San Sebastián y desemboca en el Cantábrico.
El Urumea es un río corto y caudaloso del norte peninsular. Nace en el puerto de Ezcurra, en Navarra, baja encajado por un valle estrecho y cruza Guipúzcoa hasta partir en dos San Sebastián, donde entrega sus aguas al Cantábrico entre el monte Urgull y la playa de la Zurriola. Apenas recorre medio centenar de kilómetros y sus puentes marcan el trazado del centro donostiarra.
El nombre viene del euskera y se documenta a comienzos del siglo XII, en formas antiguas como Ur Humea. La lectura más extendida lo descompone en ur (agua) y ume (cría, hijo), con el sentido de «agua menor» o «agua delgada», quizá por su tramo inicial. En su nacimiento, en Goizueta, los vecinos lo llaman por otro nombre, Errakaundi, «arroyo grande».
La calle del Urumea pertenece a la trama de El Viso que dedica sus vías a ríos y accidentes geográficos españoles, una costumbre que llevó los grandes cauces del país al callejero de Chamartín. El cauce que da nombre a la calle corre a cientos de kilómetros, en el otro extremo del país.