Calle del Segre
Lleva el nombre del Segre, principal afluente del Ebro, dentro del callejero fluvial del barrio de El Viso.
El nombre viene de un río. El Segre nace en la vertiente norte del pico que lleva su nombre, en la Cerdaña, baja por el valle, atraviesa Andorra y entra en España, donde recorre las provincias de Gerona, Lérida y Zaragoza antes de entregar sus aguas al Ebro a la altura de Mequinenza. Con sus 265 kilómetros, es el afluente principal de ese gran río, y bautiza también a la comarca leridana del Segriá.
El topónimo es antiguo. Los romanos lo llamaron Sicoris, sobre una raíz prerromana, y hacia el siglo X ya circulaba la forma intermedia Segure, a un paso del nombre actual.
La calle pertenece al barrio de El Viso, donde casi todas las vías llevan nombres de ríos. Arranca en el cruce de Cinca y Serrano y muere en la plaza de los Sagrados Corazones. El barrio creció a partir de la colonia que Rafael Bergamín proyectó entre 1933 y 1936, una ciudad-jardín de casas unifamiliares amparada en la ley de casas baratas que pronto se convirtió en uno de los enclaves residenciales más exclusivos de Madrid.