Calle del Rodio
Lleva el nombre del rodio, metal del grupo del platino, dentro del barrio de los Metales de Legazpi.
El rodio da nombre a esta vía: un metal noble, plateado y rarísimo, del grupo del platino, que el químico inglés William Hyde Wollaston aisló hacia 1804 mientras trabajaba con mineral de platino traído de Sudamérica. Lo bautizó a partir del griego rhódon, «rosa», por el tono rosado de las sales que obtuvo. Hoy ese metal escaso vive sobre todo bajo los coches, en los catalizadores que limpian los gases del tubo de escape.
La calle pertenece al llamado barrio de los Metales, una retícula del sureste de Arganzuela donde las vías se bautizaron en serie con nombres de metales y minerales. A pocos pasos corren Calle del Plomo, Calle del Zinc y Calle del Hierro, vecindario coherente con el destino industrial que el Plan Castro de 1860 reservó a esta franja junto al ferrocarril.
Donde antes sonaban máquinas, calderas y hasta una imprenta, ahora se alinean bloques de vivienda y restaurantes de barrio. El visitante que recorre el Rodio camina por una tabla periódica trazada sobre el asfalto de Legazpi.