Calle del Planeta Tierra
Lleva el nombre de nuestro propio mundo, dentro del grupo de calles de tema astronómico que rodea el Planetario de Madrid.
El nombre celebra el mundo que pisamos, el tercer planeta desde el Sol, en una zona donde el callejero mira al cielo. La calle del Planeta Tierra nace a poca distancia del Planetario de Madrid, el edificio de cúpula que proyecta estrellas dentro del parque Enrique Tierno Galván, y comparte vecindario con la avenida del Planetario, que da nombre a toda la franja.
El terreno, junto a Méndez Álvaro y las vías del tren, había sido una antigua cantera conocida como cerro de la Plata, en desuso desde unos años antes. La ciudad lo transformó en un parque de unas cuarenta y cinco hectáreas, inaugurado en 1987, y levantó allí el planetario que marcó el tono de los nombres de las calles vecinas. Bautizar una de ellas con el nombre del propio planeta encajaba en ese conjunto de astros y observación del firmamento.
No se ha conservado constancia documental del motivo exacto por el que esta vía concreta recibió el nombre de la Tierra y no el de otro cuerpo celeste; la elección responde al tema astronómico común del entorno más que a un episodio particular. Hoy es una calle tranquila de viviendas y garajes donde un visitante puede leer el rótulo y caer en la cuenta de que tiene bajo los pies, a la vez, el planeta y su nombre.