Calle del Maestro Ripoll
Honra a un maestro apellidado Ripoll cuya identidad concreta no figura documentada en el callejero.
El tratamiento «Maestro» no fija el oficio con seguridad, así que conviene dejarlo así y no atribuirlo a un personaje concreto.
De lo que sí hay memoria es de un cambio de rótulo: la vía llegó a llamarse Matías Montero antes de recuperar el nombre del maestro, una de tantas mudanzas de placa que vivió el Madrid del siglo XX. Discurre breve, apenas un tramo entre Vitruvio y Carbonero y Sol, entre los chalés de líneas racionalistas que hicieron de El Viso un experimento de jardín urbano en los años treinta. Quien la recorre pisa una de las zonas más altas y silenciosas de la ciudad.