Calle del Lazo
Barrio de las Letras · Palacio
El nombre procede del objeto lazo, aunque la razón exacta permanece sin documentar. Las tradiciones recogidas por Peñasco y Cambronero en 1889 atribuyen el topónimo a dos sucesos distintos: un lazo tendido en la callejuela para atrapar un lagarto que habitaba el arroyo de San Ginés, o bien el lazo de oro que el rey Alfonso X regaló a una mujer llamada María Dalanda, objeto que acabó vinculado a la muerte de un rival y quedó en el recuerdo del vecindario.
La Calle del Lazo es una callejuela de poco más de cincuenta metros que corre entre la Calle del Espejo y la Calle de la Unión, en el barrio de Palacio del distrito Centro, muy próxima al Teatro Real y al Palacio Real. Su trazado pertenece al cuartel histórico de Santiago, zona de asentamiento cristiano tras la conquista de Madrid por Alfonso VI, donde el tejido urbano medieval se mantuvo casi intacto hasta las demoliciones ordenadas por José I Bonaparte para abrir espacios en torno al Alcázar.
En el plano de Pedro Texeira (1656) la calle aparece integrada dentro de la Calle del Recodo, sin denominación propia. En el de Antonio Espinosa de los Monteros (1769) carece de rótulo. El nombre Lazo no se registra en fuentes cartográficas antes del siglo XIX, lo que apunta a que la denominación cuajó después de que las obras del período napoleónico redibujaran el parcelario y la calle adquirió entidad independiente.
La única fuente histórica de autoridad que recoge las tradiciones sobre su nombre es la obra de Hilario Peñasco de la Puente y Carlos Cambronero, Las calles de Madrid: noticias, tradiciones y curiosidades (1889), página 292. Allí se consignan dos versiones sin que los autores se decanten por ninguna. La primera sitúa en estos parajes la captura de un lagarto terrorífico que habitaba el arroyo de San Ginés: los vecinos tendieron un lazo en la calle y lograron apresarlo. La segunda remite al reinado de Alfonso X el Sabio (1252-1284) y refiere que en la casa de recreo de una mujer llamada María Dalanda el rey dejó como prenda amorosa un lazo de oro; ella lo entregó a otro caballero, y ese lazo identificó al rival muerto aquella misma noche.
La leyenda de Alfonso X presenta una dificultad cronológica: el monarca tenía Toledo como sede y solo visitó Madrid de forma documentada en 1275, durante un arbitraje entre Segovia y la villa. La historia del lagarto resulta topográficamente forzada, dado que el arroyo de San Ginés discurría a cierta distancia. Pedro de Répide menciona la calle en Las calles de Madrid (edición póstuma, compilada a partir de artículos publicados entre 1921 y 1925), aunque no se ha podido acceder al texto original para citar literalmente su versión.
Sin datos documentales que respalden ninguna de las dos tradiciones, el origen del nombre queda en el terreno de la leyenda urbana fijada por escrito en el siglo XIX.
Según la tradición recogida por Peñasco y Cambronero (1889), el rey Alfonso X envió a sus hombres a vigilar a María Dalanda cuando sospechó que había cedido su regalo a otro pretendiente. Cuando encontraron al joven rival, llevaba el lazo de oro puesto como trofeo. Esa misma noche apareció muerto junto a la callejuela, con el lazo todavía encima.
Sus nombres
- Calle del Recodo (tramo)Hasta ca. 1656
- Sin denominaciónCa. 1769
- Calle del LazoSiglo XIX (fecha exacta no documentada)
Ver fuentes (7)
- Peñasco de la Puente, Hilario y Cambronero, Carlos. Las calles de Madrid: noticias, tradiciones y curiosidades. Madrid, 1889 — Biblioteca Nacional de España (BNE)
- Calle del Lazo — Wikipedia, la enciclopedia libre
- Las leyendas de la Calle del Lazo — Música y Pitanzas
- Calle del Lazo — De Madrid a la Nube
- La leyenda de la Calle del Lazo — Ediciones La Librería
- Plano de Texeira (1656) — Geoportal del Ayuntamiento de Madrid
- Capmany y de Montpalau, Antonio de. Origen histórico y etimológico de las calles de Madrid. Madrid, 1863 — Internet Archive