Calle del Jarama
Lleva el nombre del Jarama, uno de los grandes ríos de la región de Madrid y afluente del Tajo.
El nombre viene del Jarama, el río que recorre la región de Madrid de norte a sur antes de entregar sus aguas al Tajo cerca de Aranjuez. Nace en la sierra de Ayllón, donde se tocan Madrid, Guadalajara y Segovia, y a lo largo de sus casi doscientos kilómetros recoge al Lozoya, al Manzanares, al Henares y al Tajuña. Encaja en la lógica de la colonia de El Viso, trazada por Rafael Bergamín en los años treinta alrededor de la calle de Serrano, donde muchas vías llevan nombres de ríos españoles: Nervión, Sil, Tormes, Turia, Segre, Darro, Cinca. Caminar por el barrio equivale a leer un mapa hidrográfico de la península.
El étimo del río se discute. La hipótesis más extendida lo hace descender de la raíz indoeuropea sar-, ligada a la idea de fluir o correr; aparece ya como Sarama en el Fuero de Madrid de 1202. Otra corriente apunta a un término de origen bereber con el sentido de río fronterizo, por la época en que aquel cauce separaba dominios cristianos y musulmanes.
El nombre arrastra ecos del siglo XX: la batalla del Jarama, en el invierno de 1937, y la novela de Rafael Sánchez Ferlosio que lleva el título El Jarama, con la que ganó el Premio Nadal en 1955.