Calle del Duque de Sevilla
Honra el título de duque de Sevilla, creado en 1823 por Fernando VII para su sobrino, el infante Enrique de Borbón.
Detrás del nombre hay un Borbón que se enfrentó a su propia familia. Fernando VII creó el título de duque de Sevilla en 1823 y se lo concedió a su sobrino Enrique de Borbón, nieto de Carlos IV. El niño honrado con el ducado creció hasta convertirse en la oveja díscola de palacio.
Enrique abrazó ideas liberales que chocaban con la corte de su prima y cuñada Isabel II. Se casó en secreto contra la voluntad de la reina y desde Francia llegó a proclamarse revolucionario y a pedir el ingreso en la Primera Internacional, gesto que le costó sus títulos y la dignidad de infante. Murió el 12 de marzo de 1870 en un duelo a pistola contra el duque de Montpensier, su rival de siempre; por haber perdido la condición de infante, lo enterraron en el cementerio de San Isidro y no en El Escorial.
La calle del Duque de Sevilla recoge ese título en la trama ortogonal de El Viso, la colonia de hotelitos racionalistas levantada desde 1933 en una de las lomas altas de Madrid.