Calle del Castillo
El nombre de la calle se atribuye o bien al comunero Gregorio del Castillo, alcalde mayor de Madrid en 1520, o bien a una supuesta fortaleza templaria desaparecida en estos terrenos.
Pocas calles tan cortas guardan una discusión tan vieja. La Calle del Castillo es un tramo breve entre Raimundo Lulio y Eloy Gonzalo, en el barrio de Trafalgar, y se trazó tarde, cuando Chamberí ya crecía como ensanche del norte. Su nombre, en cambio, mira mucho más atrás, y los cronistas no se ponen de acuerdo sobre a qué castillo alude.
Una versión apunta a una persona. Peñasco y Cambronero atribuyen el nombre a Gregorio del Castillo, bachiller elegido alcalde mayor de Madrid en 1520, durante el levantamiento de las Comunidades de Castilla. Presidió sesiones del concejo comunero en una sala sobre el portal de la iglesia de San Salvador y figuró entre los cabecillas de la villa sublevada contra Carlos I. La otra versión prefiere un edificio. Répide recoge la conjetura de que estos terrenos pertenecieron a la Orden del Temple y que aquí se alzó una fortaleza de los templarios. Desaparecida la construcción, sus ruinas habrían sobrevivido lo bastante para que los vecinos llamaran al paraje «el Castillo», y de ahí la vía.
No ha quedado constancia firme de cuál de las dos es la buena. El rótulo deja en el aire las dos lecturas: un alcalde rebelde del siglo XVI o las piedras de un castillo templario del que no queda rastro.