Calle del Aviador Lindbergh
Honra a Charles Lindbergh, el aviador estadounidense que en 1927 cruzó el Atlántico en solitario y sin escalas.
El nombre rinde tributo a Charles Augustus Lindbergh, nacido en 1902 en Estados Unidos, que el 20 de mayo de 1927 despegó de Nueva York a bordo del monoplano Spirit of St. Louis y, unas treinta y tres horas y media después, aterrizó cerca de París. Había cruzado el Atlántico él solo, sin escalas y sin radio, con el depósito de combustible delante de la cabina tapándole la vista al frente. Voló cerca de seis mil kilómetros guiándose por sus instrumentos. La hazaña le valió un premio de veinticinco mil dólares y lo convirtió de la noche a la mañana en una de las figuras más célebres del momento.
Esta vía pertenece a la colonia de El Viso, el conjunto residencial racionalista que el arquitecto Rafael Bergamín levantó en los años treinta sobre lo que entonces eran las afueras del norte de Madrid. La dedicatoria de la Calle del Aviador Lindbergh recoge la fama internacional que el piloto alcanzó pocos años antes de su trazado.
La vida de Lindbergh tuvo después capítulos sombríos, desde el secuestro y muerte de su hijo pequeño hasta sus posiciones políticas, pero la placa madrileña fija el momento del vuelo transatlántico.