Calle de Titán
Evoca a los Titanes de la mitología griega, los dioses primordiales hijos de Urano y Gea, aunque no se ha documentado por qué se eligió este nombre para la calle.
El nombre mira a la primera generación de dioses griegos, los Titanes, hijos del cielo (Urano) y la tierra (Gea). Eran doce: Océano, Ceo, Crío, Hiperión, Jápeto, Crono y sus hermanas Tea, Rea, Temis, Mnemósine, Febe y Tetis. Crono, el más joven, destronó a su padre y reinó hasta que su propio hijo Zeus lo venció en la Titanomaquia, la guerra que duró diez años y terminó con los vencidos encerrados en el Tártaro, el rincón más hondo del inframundo.
Del nombre vino la palabra que todavía usamos para lo descomunal. Hesíodo, en su Teogonía, lo ligaba al verbo griego titaínein, «tensar» o «estirar la fuerza», y de ahí el «titán» de hoy: lo colosal, lo que empuja más allá de su medida.
Por qué este rincón de Legazpi recibió un nombre de la cosmogonía griega no se ha conservado constancia fiable. La calle corre por una zona industrial y ferroviaria junto a Méndez Álvaro, y uno de sus edificios alberga sede de Adif, el administrador de las vías del tren.