Calle de San Hermenegildo

Barrio de Universidad

Una estampa del mártir visigodo Hermenegildo que presidía la fachada o portal de una casa de la calle habría originado el nombre. La tradición la recoge Pedro de Répide y la reproduce Somos Malasaña; ninguna fuente consultada atribuye el nombre directamente a un convento ubicado en esta vía, sino a esa imagen devocional popular.

La calle arranca de San Bernardo y muere en Amaniel atravesando el sector norte del casco histórico, en el barrio de Universidad, popularmente Malasaña. Es adoquinada, de un solo carril en ligera pendiente, con edificios de cuatro plantas y balcones de hierro. Su esquina con San Bernardo tuvo durante siglos una carga simbólica: allí estaba la Puerta de Fuencarral, llamada antes de Santo Domingo, que marcaba el límite septentrional de Madrid. El plano de Texeira de 1656 muestra la cerca de Felipe IV trazada en ese punto, con el camino de Fuencarral arrancando hacia el norte. Cuando la muralla fiscal se demolió en 1865, la puerta desapareció con ella y la calle quedó integrada en la trama urbana sin solución de continuidad. El origen del nombre apunta a una imagen del príncipe visigodo Hermenegildo —⁠canonizado por Sixto V en 1585 a instancia de Felipe II y declarado patrono de los conversos⁠— que habría presidido una fachada o portal de la vía. La iconografía del santo fue frecuente en Madrid a partir de la canonización, y el mecanismo de nombrar calles por estampas o imágenes votivas en fachadas está documentado en otros puntos del callejero histórico. El convento de San Hermenegildo de los Carmelitas Descalzos, fundado en 1586 gracias a gestiones de Santa Teresa y Felipe II, estaba en Calle Alcalá y nada indica que tuviese presencia ni dependencias en este tramo del barrio de Universidad; la proximidad cronológica entre la canonización y el probable bautizo de la calle es una coincidencia que no debe tomarse por prueba de vínculo directo. A lo largo del XIX la calle fue humilde. Un documento de 1883 la describe como contenedora de «casas estrechas, de pobre aspecto y de uno ó dos pisos.» Alojó una fábrica y almacén de ácido sulfúrico, varios obradores y las corralas características del extrarradio absorbido: la del número 10, construida en 1891, sirvió de vivienda obrera durante más de un siglo hasta que una explosión de butano, hacia 1990, mató a un vecino y derrumbó las dos plantas superiores. El crimen más célebre que le vincula ocurrió el 16 de octubre de 1884 en el número 15. Luis Jiménez Pérez, militar de Jaén con un intento de regicidio contra Isabel II en el historial —⁠que le valió diecinueve años de cadena conmutados tras la Revolución del 68⁠—⁠, disparó dos tiros a quemarropa contra su esposa separada Carolina Martínez Castilla cuando ella bajó la escalera con su hijo lactante en brazos. Un proyectil de siete milímetros le penetró en el hemisferio derecho. Un cabo de infantería detuvo al asesino mientras huía. El fiscal pidió la pena de muerte alegando alevosía y reincidencia; el caso ingresó en la colección «Procesos Célebres» publicada por la Revista de Legislación en 1885. En el siglo XXI la calle ganó presencia en el mapa cultural de Malasaña: el colectivo de artistas urbanos Boa Mistura instaló su estudio aquí, en lo que ellos bautizaron como «fábrica de pepinos.»
El 16 de octubre de 1884, Luis Jiménez Pérez —⁠militar con antecedentes de regicidio, amnistiado en 1868⁠— mató a su esposa separada Carolina Martínez Castilla en el portal del número 15 disparándole a quemarropa mientras ella sostenía a su hijo lactante en brazos. Un proyectil de siete milímetros quedó alojado en su hemisferio cerebral derecho. El caso se publicó en «Procesos Célebres» (Revista de Legislación, 1885) y fue el crimen más resonante que dio nombre popular a la calle en la prensa decimonónica.

Sus nombres

  • Calle de San Hermenegildosiglo XVII – actualidad
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (6)