Calle de Raimundo Lulio
Honra a Ramon Llull, el filósofo, místico y misionero mallorquín del siglo XIII castellanizado como Raimundo Lulio.
Detrás del nombre castellanizado se esconde Ramon Llull, nacido en Palma de Mallorca hacia 1232. Vivió como cortesano y trovador en el entorno del infante Jaime de Aragón hasta que, pasados los treinta años, una serie de visiones lo apartaron de la vida mundana y lo empujaron a la penitencia. Se hizo terciario franciscano y dedicó el resto de sus días a una sola obsesión: convertir al cristianismo a los musulmanes del Mediterráneo por la vía de la palabra y no de la espada.
Para esa misión aprendió árabe, fundó hacia 1274 el monasterio de Miramar en Mallorca como escuela de lenguas para predicadores y escribió más de doscientas obras sobre teología, filosofía, lógica y medicina. Compuso buena parte de ellas en catalán, lo que le valió el título de padre de esa lengua literaria. Su «Arte» combinatorio, un método para deducir verdades enlazando conceptos, fascinó siglos después a pensadores como Leibniz.
Murió anciano hacia 1315, según la tradición a consecuencia de una lapidación en Túnez tras predicar ante una multitud hostil. La Iglesia lo venera como beato por culto inmemorial, con fiesta el 27 de noviembre.
La calle, de apertura moderna en el ensanche de Chamberí, baja desde la plaza de Olavide hasta la calle de Santa Engracia.