Calle de María de Molina
Honra a María de Molina, reina consorte de Castilla, regente y tutora que gobernó de hecho en nombre de su hijo y de su nieto.
María Alfonso de Meneses, nacida en la segunda mitad del siglo XIII, casó con Sancho IV el Bravo. Cuando enviudó, el reino quedó en manos de su hijo Fernando IV, todavía niño, y ella asumió la regencia entre nobles enfrentados y ciudades rebeldes. Muerto Fernando, volvió a tomar las riendas como tutora de su nieto, el futuro Alfonso XI. De ahí el sobrenombre con que la fijó la memoria: la reina que reinó tres veces sin ceñir corona propia.
La calle de María de Molina es muy posterior a su biografía: se trazó a principios del siglo XX y enlaza el paseo de la Castellana con la antigua ronda norte, hasta morir en su cruce con la calle de Francisco Silvela. Bajo el asfalto corre un túnel de más de dos kilómetros, abierto en 2003 para drenar el tráfico del eje.