Calle de las Caleras

El Viso

El nombre recuerda las caleras, los hornos donde se calcinaba la piedra caliza para fabricar cal, y el oficio de los caleros que las atendían.

Una calera era el horno donde se quemaba piedra caliza durante horas hasta convertirla en cal, el material que durante siglos sirvió para blanquear fachadas y asentar muros. El calero mantenía el fuego encendido sin descanso mientras la masa se calcinaba: trabajo de las afueras, con humo, polvo blanco y un calor que se sentía a distancia. La Calle de las Caleras conserva la memoria de ese oficio en un rincón de El Viso. El barrio nació en los años treinta como colonia de chalés racionalistas, sobre lo que antes era campo abierto. Buena parte de las calles vecinas tomaron nombres de ríos y de pintores; esta se quedó con el de un trabajo humilde y caluroso: cal viva, piedra al fuego y manos quemadas, en una calle que hoy huele más a jardín que a horno.
Oficios Gremios origen no documentado