Calle de la Ilustración
El nombre alude a la revista La Ilustración Española y Americana, que salía de la imprenta de Rivadeneyra situada a espaldas de la calle, y no al movimiento del siglo XVIII.
El rótulo sugiere el movimiento del siglo XVIII, pero la calle de la Ilustración, que corre entre el paseo del Rey y la calle de Arriaza, debe su nombre a lo que tenía a sus espaldas.
En 1847 Manuel Rivadeneyra compró unos terrenos junto a la cuesta de San Vicente y levantó allí una imprenta que llegó a ser una de las grandes casas tipográficas del país. De aquellas prensas salieron la Gaceta de Madrid, los volúmenes de la Biblioteca de Autores Españoles y la revista La Ilustración Española y Americana. Aquel semanario de actualidad y bellas artes llenó sus páginas de grabados cuando aún no existía la fotografía en prensa; el dibujante Juan Comba retrató para él, durante décadas, a la familia real y los grandes sucesos de la Restauración.
La calle, abierta en aquel Argüelles que crecía sobre la montaña del Príncipe Pío, tomó el nombre de esa publicación vecina. Nombra, en el fondo, la tinta y las planchas de un taller que zumbaba a pocos metros.
El edificio de Rivadeneyra todavía se conserva, reconvertido, como testigo de cuando esta esquina de Madrid trabajaba el plomo y el papel.