Calle de la Estrella Hadar
Lleva el nombre de Hadar, la estrella Beta Centauri, segunda más brillante de la constelación del Centauro.
Hadar arde a más de trescientos cincuenta años luz, en la rodilla del Centauro que dibujaban los antiguos sobre el cielo austral. Es Beta Centauri, la segunda estrella más luminosa de su constelación y una de las más brillantes del firmamento entero. Quien la busca desde Madrid no la encuentra: queda demasiado al sur, escondida bajo el horizonte. Por eso su luz aquí solo cabe en una placa de calle.
El nombre viene del árabe, aunque su sentido se ha vuelto resbaladizo con los siglos. Se le atribuyen significados como «estar presente», «el suelo» o «la tierra habitada», sin que ninguno se imponga del todo. La estrella carga además con un segundo nombre, Agena, este del latín genua, «las rodillas», por el lugar que ocupa en la figura del centauro. La Unión Astronómica Internacional fijó «Hadar» como denominación oficial en 2016.
La calle pertenece a un pequeño firmamento trazado sobre el plano de Legazpi, donde varias vías vecinas también llevan nombre de estrella, como Estrella Shaula o Estrella Polar. Un rincón de Arganzuela donde el callejero apunta al cielo del hemisferio sur, a una luz que esta latitud nunca llega a ver.