Calle de Jerte

La Latina·Palacio

Jerte, villa de la provincia de Cáceres, incendiada por las tropas napoleónicas en agosto de 1809 como represalia por la resistencia de sus vecinos. Madrid dedicó la calle a esa localidad destruida durante la Guerra de la Independencia.

Ciento ocho metros de cuesta en lo alto de La Latina, entre la calle de San Buenaventura y el parque de la Cornisa. Los planos antiguos —⁠Texeira en 1656, Espinosa en 1769⁠— todavía dibujaban aquí terreno abierto. La calle llegó después, hacia el tercer cuarto del siglo XIX, cuando el Ayuntamiento ordenó los terrenos atrapados entre la vieja cerca de Felipe IV y el barranco del Manzanares. El nombre viaja al norte de Cáceres, a la villa de Jerte. En agosto de 1809 sus vecinos habían cerrado el paso a los franceses y capturado a tres soldados. La represalia fue total: un contingente rodeó el caserío para que nadie bajara de la sierra a apagar el fuego e incendió una tras otra las doscientas setenta y cinco casas. Solo quedaron en pie la iglesia, el ayuntamiento y unos cimientos. Bautizar calles con pueblos arrasados por la guerra del Francés fue costumbre madrileña del XIX. Este tramo de cuesta lleva en su rótulo la memoria de un valle quemado.
El 21 de agosto de 1809, el duque de Alsacia mandó rodear completamente el casco urbano de Jerte para que los vecinos, refugiados en las sierras, no pudieran apagar el incendio. Ardieron 275 casas en varios días. Sólo quedaron en pie ocho. El párroco del pueblo, Félix Caleya, fue quien consiguió después que la Corona dispensara al pueblo del pago de impuestos durante cinco años para que pudiera reconstruirse.

Sus nombres

  • Calle de JerteAnterior a 1889 (apertura moderna, s. XIX)
Lugares Ciudades y pueblos origen disputado
Ver fuentes (6)

Cruces y bocacalles