Calle de Frigiliana
Toma su nombre de Frigiliana, pueblo morisco de la Axarquía malagueña, dentro de un grupo de calles de Legazpi bautizadas con localidades de la Costa del Sol.
El nombre viaja desde la sierra de la Axarquía, en la provincia de Málaga, hasta este rincón de Legazpi. Frigiliana es un pueblo encaramado entre el mar y el monte, de casas blancas y callejones empinados, con uno de los cascos morisco-mudéjares mejor conservados de Andalucía. Madrid lo recogió aquí como parte de un grupo de vías del barrio dedicadas a la Costa del Sol: a pocos pasos discurre la calle de Nerja, y por el sur de la ciudad se reparten otras referencias a localidades malagueñas, de Antequera a Torremolinos.
De dónde viene el nombre del propio pueblo es un enigma que lleva siglos sin cerrarse. Las hipótesis se acumulan sin imponerse: unos lo remontan a un romano llamado Frexinius, dueño de una villa o cortijo; otros lo ligan a fórmulas latinas como Firmum Iulium; alguna lectura lo busca en el árabe Brig Ayna, «fuente o caño alegre», por las aguas que caían del castillo. Ninguna ha pasado de conjetura.
La placa de esta calle corta de Arganzuela nombra así un pueblo blanco asomado al Mediterráneo y un topónimo todavía sin descifrar.