Calle de Estévez

El Viso

Calle corta de la colonia de El Viso que lleva el apellido Estévez, sin que se haya conservado constancia de a qué persona homenajea.

Apenas ciento treinta metros bastan a la calle de Estévez para cruzar uno de los rincones más tranquilos de El Viso, la colonia que Rafael Bergamín levantó entre 1933 y 1936 sobre los altos del antiguo hipódromo de la Castellana. Cuando se trazó aquel barrio de casas bajas y jardines, muchas de sus vías recibieron nombres de ríos: el Nervión, el Tormes, el Sil, el Turia y el Arga corren hoy convertidos en aceras. Entre ese mapa fluvial, un apellido rompe el patrón. Estévez es de los apellidos más extendidos del noroeste peninsular, derivado del patronímico medieval que significaba «hijo de Esteban». La calle conmemora a alguien que lo llevó, pero no se ha conservado constancia fiable de quién fue ni del porqué de la dedicatoria. El nombre llega hasta nosotros sin biografía adjunta. Queda la calle misma: un tramo breve y arbolado donde las fachadas racionalistas, blancas y de líneas limpias, guardan el aire de ciudad-jardín que sus arquitectos imaginaron antes de la guerra. Quien la recorre encuentra un apellido por toda pista y ninguna persona detrás documentada.
Personas Otras personas origen desconocido