Calle de Enrique I
Recuerda a Enrique I de Castilla, el rey niño que reinó apenas tres años y murió a los trece.
Enrique I ciñó la corona en 1214 con diez años recién cumplidos y la perdió en 1217, antes de llegar a la adolescencia. Con su madre muerta, la regencia quedó en manos de su hermana mayor, Berenguela, mientras la nobleza se disputaba el reino.
El final llegó por azar. En la primavera de 1217, Enrique jugaba con otros niños en el palacio del obispo de Palencia cuando una teja desprendida de una torre le golpeó en la cabeza; murió pocos días después. Descansa en el monasterio de Las Huelgas, en Burgos.
La calle pertenece al barrio de Bellas Vistas, en el extremo suroeste de Tetuán, junto al antiguo camino de Francia, hoy Bravo Murillo. Apenas mide unos sesenta metros: un rey que reinó tres años en una calle que se recorre en un minuto.