Calle de Eduardo Benot
Recuerda a Eduardo Benot (1822-1907), matemático, lingüista y lexicógrafo gaditano que adelantó ideas sobre el lenguaje antes que la lingüística moderna.
Eduardo Benot nació en Cádiz en 1822, hijo de un oficial italiano del ejército napoleónico que echó raíces en la bahía gaditana. Niño precoz, firmaba artículos de prensa a los catorce años, y de mayor repartió su curiosidad entre las matemáticas, la física, la enseñanza y el estudio de las lenguas, sin sentir que esos campos fueran ajenos entre sí.
Su huella más duradera quedó en el idioma. En su Arquitectura de las lenguas intuyó sobre el funcionamiento del lenguaje cosas que poco después formularía el ginebrino Ferdinand de Saussure, padre de la lingüística moderna. Y dejó un diccionario distinto a los demás: el Diccionario de ideas afines, que en lugar de ordenar las palabras por orden alfabético las agrupaba por su significado, de modo que quien buscaba un concepto encontraba reunidas todas las voces emparentadas. Fue ingresado en la Real Academia Española en 1887.
Estudioso minucioso, se le atribuye haber fijado con exactitud la fecha de la muerte de Shakespeare. La política lo llevó a las Cortes y a ser ministro de Fomento durante la Primera República, desde donde impulsó una de las primeras leyes españolas que limitaban el trabajo de los niños.
La calle que lleva su nombre traza un tramo corto en Argüelles, apenas un centenar de pasos entre portales.