Calle de Écija
La calle toma el nombre de Écija, la ciudad sevillana del Genil conocida como la sartén de Andalucía.
El rótulo traslada a Madrid el nombre de Écija, ciudad sevillana asentada en la vega del Genil, entre Sevilla y Córdoba. Su historia se remonta a la Astigi romana, colonia próspera que fue cabeza de uno de los conventos jurídicos en que se dividía la Bética. De aquel pasado los ecijanos conservan el gentilicio culto de astigitanos, que todavía hoy se usa junto al más común.
Écija ofrece un horizonte erizado de campanarios y torres barrocas que le valieron el apodo de ciudad de las torres. Su fama nacional, en cambio, viene del termómetro: encajonada en el valle del Guadalquivir, por donde el aire africano entra sin freno, registra algunos de los veranos más abrasadores de España. De ahí que se la llame la sartén de Andalucía, con marcas que han superado los 46 grados.
En este tramo de Argüelles la calle es corta y discurre por una zona urbanizada en el siglo XIX, cuando el barrio crecía hacia el oeste desde la calle de la Princesa. Así quedó el nombre andaluz en el callejero madrileño.