Calle de Covarrubias
Rinde homenaje a Diego de Covarrubias y Leyva, jurista y eclesiástico toledano del siglo XVI, una de las grandes cabezas del derecho de su época.
El apellido que da nombre a esta vía pertenece a Diego de Covarrubias y Leyva, nacido en Toledo en 1512 y muerto en Madrid en 1577. Estudió en Salamanca, donde ganó cátedra antes de cumplir los treinta, y fue luego oidor en la Chancillería de Granada. Obispo de Ciudad Rodrigo y arzobispo de Segovia, intervino con peso en el Concilio de Trento y se alineó con quienes condenaban la esclavización de los indígenas americanos. Sus contemporáneos lo apodaron «el Bártolo español», por comparación con el gran jurista italiano medieval, y lo tuvieron por uno de los primeros juriconsultos de su tiempo. Murió recién nombrado obispo de Cuenca, sede que no llegó a ocupar.
Antes de que el ensanche burgués ordenara estas manzanas, el cronista Répide recordaba que el paraje se conocía como «campo del tío Mereje», un nombre rústico que choca con las casas acomodadas que hoy flanquean la acera. La calle corre entre Sagasta y Luchana, en pleno Trafalgar, sobre lo que durante siglos fueron tierras abiertas al norte de Madrid.
El apellido remite a la villa burgalesa de Covarrubias, cuna del linaje, aunque la calle recuerda al jurista que lo llevaba.