Calle de Balmes
Recuerda a Jaime Balmes, sacerdote y filósofo de Vic (1810-1848), una de las figuras centrales del pensamiento español del siglo XIX.
El nombre rinde tributo a Jaime Balmes, sacerdote y filósofo nacido y muerto en Vic (1810-1848). Se ordenó joven, enseñó matemáticas y, antes de cumplir los cuarenta, se convirtió en una de las voces más escuchadas en la España convulsa de su tiempo. Quiso pensar a la vez la fe y la razón, y dejó libros que aún se leen: El criterio, una guía para razonar bien, y El protestantismo comparado con el catolicismo, que lo hizo conocido en buena parte de Europa.
Sus páginas respondían a los pulsos de su siglo: carlistas contra isabelinos, Iglesia y Estado tras las desamortizaciones, las primeras tensiones de clase. La Real Academia Española lo eligió académico en 1848, pero la tisis se lo llevó antes de tomar posesión, el 9 de julio de aquel mismo año, en su Vic natal.
En Barcelona, Balmes da nombre a una de las arterias más largas del Eixample. En Madrid le tocó un pasaje diminuto del barrio de Trafalgar, entre Felipe el Hermoso y la Santísima Trinidad, cuya función casi única es dar acceso a una biblioteca pública.