Calle de Andrés de Urdaneta

Legazpi

Recuerda a Andrés de Urdaneta, cosmógrafo y fraile agustino del siglo XVI que descubrió la ruta de regreso por el Pacífico desde Filipinas a América.

El nombre rinde homenaje a Andrés de Urdaneta y Ceráin, nacido hacia 1508 en la villa guipuzcoana de Ordizia y muerto en Ciudad de México en 1568. Marino, soldado y cosmógrafo antes de tomar los hábitos agustinos, navegó joven en la expedición de García Jofré de Loaísa hacia las Molucas y pasó casi una década entre las islas de las especias. Su nombre quedó atado a un problema que llevaba décadas resistiéndose: cómo volver de Filipinas a América. Los barcos sabían ir hacia el oeste empujados por los alisios, pero el regreso por la misma latitud era imposible contra el viento. En 1565, embarcado en la armada de Miguel López de Legazpi, Urdaneta resolvió el enigma subiendo hacia el norte del Pacífico hasta enganchar la corriente de Kuroshio, que lo arrastró por latitudes altas hasta la costa de California. La nave tocó Acapulco el 8 de octubre de aquel año. Aquel rodeo, el tornaviaje, abrió la línea regular entre Manila y Acapulco que sostuvo el comercio entre Asia y América durante más de dos siglos. No es casual que la calle aparezca en Legazpi: el barrio reúne los nombres de aquella misma travesía, y el navegante quedó así a pocos pasos del capitán al que sirvió de piloto.
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