Calle Cidacos
Toma su nombre del río Cidacos, afluente del Ebro que nace en tierras de Soria y atraviesa La Rioja hasta Calahorra.
El Cidacos nace en tierras sorianas junto al puerto de Oncala y baja unos ochenta kilómetros por La Rioja hasta entregarse al Ebro cerca de Calahorra. La Calle Cidacos encaja en la lógica con que se bautizaron las vías de El Viso en los años veinte: calles cortas y arboladas con nombres de ríos y accidentes de la geografía española, un repertorio que ponía etiqueta sin homenajear a nadie.
El valle del Cidacos guarda uno de los mayores conjuntos de huellas de dinosaurio de Europa. En torno a Enciso se cuentan más de un millar de icnitas del Cretácico inferior, pisadas de iguanodontes y terópodos impresas en la roca. La calle madrileña lleva así el nombre de un río que en su tramo riojano conserva uno de los registros fósiles más notables de la península.