Calle Antonio Toledano
Salamanca · Fuente del Berro
La calle lleva el nombre de Antonio Toledano, comerciante madrileño que en las décadas de 1940 y 1950 compró lápidas de cementerio en desuso, las pulió y las vendió como tableros de mármol a hostelería. La vía discurre en el barrio de Fuente del Berro, próxima a la Plaza de Manuel Becerra y a la estación de metro de O'Donnell.
Antonio Toledano operó en Madrid durante las décadas de 1940 y 1950. Su negocio consistía en adquirir lápidas funerarias abandonadas en cementerios, pulirlas y venderlas como tableros de mármol a cafés y tabernas. La práctica encontró mercado porque la posguerra había interrumpido el suministro de mármol de Carrara, material habitual en el mobiliario hostelero. El borrado de inscripciones no siempre era exhaustivo: los epitafios quedaban en la cara inferior del tablero, accesibles si algo caía al suelo. Isabel Gea Ortigas recoge el episodio en Curiosidades y anécdotas de Madrid (2.ª parte, Ediciones La Librería); el sitio Secretos de Madrid (20 jul. 2015) documentó el mismo relato y señaló la ubicación de la calle. Un comentarista que se identificó como nieto de Toledano en el blog El rincón de Mayrit (2013) añadió que su abuelo era figura conocida en el Rastro y fundó el negocio El Trust Cafetero en la Calle Magdalena; este dato carece de corroboración independiente. La conexión con La colmena de Cela y su adaptación cinematográfica de 1982 (dir. Mario Camus) es circunstancial: el episodio en la novela es ficticio y no nombra a Toledano. Pedro de Répide no recoge esta vía en Las calles de Madrid (1921-1925), lo que es coherente con que la rotulación del Ensanche este es posterior a esa obra.
Toledano pulía lápidas funerarias y las revendía como tableros de mármol a cafés madrileños. Al no borrar siempre las inscripciones por completo, dejaba los epitafios en la cara inferior del tablero; los clientes que recogían algo del suelo podían leerlos. La escasez de mármol de Carrara durante la posguerra le garantizó mercado durante al menos dos décadas. Lectores de varios blogs han relacionado la práctica con la escena de las mesas en la novela La colmena de Cela y en la película homónima de Mario Camus (1982), aunque la conexión es circunstancial: Cela no nombra a Toledano.