Calle de Álvarez Gato

Barrio de las Letras · Cortes

Por Juan Álvarez Gato, poeta madrileño del siglo XV y converso que llegó a mayordomo de Isabel la Católica, cuya casa estuvo en este pasaje. El apellido Gato se documenta en el callejón desde el siglo XVII; el nombre actual se fijó en 1918.

El pasaje se llamó callejón del Gato durante siglos. Sobre el apodo Gato corren dos relatos sin documentar: el más repetido lo remonta a un antepasado que durante la conquista cristiana de Madrid trepó la muralla con solo un cuchillo, con tal destreza que lo compararon con un gato, apelativo que acabó designando a los nacidos en la villa; otro lo atribuye a un episodio del XV con un gato montés. La fama del callejón vino por otra vía: los dos espejos deformantes instalados a comienzos del siglo XX en una ferretería, donde Valle-Inclán situó la escena en que Max Estrella define el esperpento en Luces de Bohemia.
En el callejón existía desde h.1841 un almacén de espejos con dos lunas deformantes —⁠una cóncava, otra convexa⁠— que la prensa ya citaba en 1896 como atracción pública; Valle-Inclán tomó esa imagen para formular el concepto de esperpento en la escena XII de Luces de Bohemia (1920).

Sus nombres

  • Sin denominación registrada / Callejón del Gatocirca siglo XVXVI
  • Calle del Gatocirca 1656–1918
  • Calle de Álvarez Gato1918

Reflexiones al pie de la letra

En la fachada del bar Las Bravas, en el propio callejón, cuelgan los espejos deformantes —⁠uno cóncavo, otro convexo⁠— que retuercen el reflejo: el juego óptico con que Valle-Inclán definió el esperpento sigue a pie de calle.

Personas Escritores y artistas origen disputado
Ver fuentes (7)

Cruces y bocacalles