Plaza del Este
El nombre señala un punto cardinal, el este, sin que se haya conservado constancia de qué orienta ni por qué se eligió.
Un punto cardinal por nombre y poco más. La Plaza del Este es un rectángulo modesto en Almenara, con unos bancos y poco más de una decena de árboles, ganado al tejido nuevo que levantó la remodelación de La Ventilla. Edificios blancos y recientes la rodean, algunos todavía a medio terminar cuando el barrio se reordenó.
El interés está en la compañía. En este mismo rincón de Almenara conviven tres plazas bautizadas por la rosa de los vientos: la del Este, la Plaza del Oeste y la Plaza del Norte. Falta el sur, ausencia que nadie ha explicado y que despista a quien recorre las tres buscando la cuarta. La del Oeste apenas pasa de glorieta; la del Norte imita una plaza mayor cerrada por fachadas, asomada a la Vía Límite y al Parque de los Pinos.
Por qué se repartieron los puntos cardinales entre estos solares no está documentado. No se ha conservado constancia de qué referencia marcaba el este: si el centro del barrio, un eje del plano de urbanización o simple capricho del callejero. El nombre describe una dirección y se detiene ahí, sin santo, sin batalla, sin oficio detrás.
Quien cruce las tres en línea encontrará el norte, el este y el oeste señalizados sobre el asfalto, y un sur que en Almenara nunca llegó a tener plaza.