Plaza de Donoso

Almenara

Recuerda a Juan Donoso Cortés (1809-1853), pensador y orador político extremeño que pasó del liberalismo al catolicismo intransigente.

Detrás del apellido seco que da nombre a esta plaza de Almenara hay uno de los oradores más temidos del Congreso del siglo XIX: Juan Donoso Cortés, nacido en 1809 en Valle de la Serena, en la Badajoz de los hidalgos venidos a menos. Entró en política como liberal ferviente, discípulo de Quintana, y acabó renegando de todo aquello. Hacia 1847 dio un giro que escandalizó a media España: se volvió un católico intransigente, enemigo declarado del parlamentarismo que él mismo había practicado. Su fama la cimentó hablando. Sus discursos sobre la dictadura y sobre Europa, pronunciados ante las Cortes, se leyeron y tradujeron por todo el continente; un siglo después seguían citándolo juristas alemanes. La Corona lo hizo marqués de Valdegamas y lo mandó de embajador a Berlín y, más tarde, a París, donde murió en 1853, a los cuarenta y tres años. Sus restos descansan hoy en el cementerio de San Isidro, en el monumento que Madrid levantó para repatriar a varios españoles muertos en Francia. El callejero madrileño lo homenajea dos veces: con la larga calle de Donoso Cortés en Chamberí y con esta plaza de Donoso en Tetuán, que abrevia el nombre a secas. Hoy la preside el centro cultural Eduardo Úrculo, inaugurado en 2009, con biblioteca y auditorio en el corazón de La Ventilla.
Personas Políticos y gobernantes origen documentado