Calle Santa Matilde

Bellas Vistas

Honra a Matilde de Ringelheim, reina sajona del siglo X que repartió su fortuna entre los pobres y acabó canonizada.

Detrás del nombre hay una reina que prefirió los hospitales al trono. Matilde de Ringelheim nació hacia el año 892 en tierras sajonas, de un linaje que se remontaba al caudillo Widukind que tanto guerreó contra Carlomagno, y se crió entre las monjas del convento donde su abuela era abadesa. Casó muy joven con Enrique I, duque de Sajonia apodado el Pajarero, que llegaría a rey de Germania. De aquel matrimonio salió toda una dinastía: su hijo Otón fue coronado emperador, y por sus hijas la sangre de Matilde corrió hasta los reyes de Francia. Viuda y con poder, gastó su parte de la herencia en fundar monasterios y socorrer a enfermos y menesterosos, hasta el punto de que sus propios hijos llegaron a reprocharle el desprendimiento. Murió en Quedlinburg en 968 y allí la enterraron junto a su esposo; el pueblo la veneró como santa casi desde el primer día. Su fiesta cae el 14 de marzo. Por qué esta calle de Bellas Vistas tomó su nombre no ha quedado documentado. Encaja con la costumbre de bautizar las vías del Tetuán de finales del siglo XIX con advocaciones de santas, devociones familiares de los promotores que parcelaban estos terrenos en las afueras de Madrid. Hoy es un tramo corto, apenas sesenta metros, en un rincón del barrio.
Religión y devoción Santos origen documentado