Calle Pedro Rogel
Lleva el nombre de un Pedro Rogel cuya identidad no ha quedado documentada.
Una calle corta en pleno Bellas Vistas guarda un nombre que se resiste a explicarse. La calle de Pedro Rogel rinde homenaje a una persona, eso lo dice el propio rótulo, pero quién fue ese Pedro Rogel no ha quedado registrado en las crónicas del barrio ni en lo que se conserva sobre el origen de estos nombres. El porqué de la dedicatoria sigue sin documentarse.
El silencio encaja con la historia del lugar. Bellas Vistas creció a finales del siglo XIX y comienzos del XX como arrabal al norte de Madrid, fuera de la cerca, en terrenos que pertenecieron a la antigua dehesa. Allí se levantaron viviendas modestas para jornaleros y obreros, y muchas de sus calles recibieron nombres de tanteo, sin la solemnidad ni el cuidado que acompañaba a las vías del centro. Algunos de aquellos rótulos celebran provincias, otros flores, otros nombres propios cuyo origen se perdió con la primera generación que los pronunció.
Así queda este: una calle corta entre fachadas humildes, con un nombre que el viandante puede leer en voz alta sin que nadie alrededor sepa ya a quién se refiere. Pedro Rogel sigue dando nombre a unos pocos portales, anónimo incluso en su propia calle.