Calle Molar
Lleva el nombre de El Molar, municipio del norte de la Comunidad de Madrid, en un barrio que rotuló muchas de sus calles con pueblos de la región.
El nombre viaja desde el norte de la Comunidad de Madrid. El Molar es un municipio asentado en la Sierra Norte, a unos cuarenta kilómetros de la capital, y Bellas Vistas lo trajo aquí siguiendo una costumbre del barrio: bautizar sus calles con localidades de la región, igual que ocurre con Zamora, Tenerife o Almansa en las vías vecinas.
El origen del topónimo no está cerrado. Una explicación lo hace derivar de muela, por su emplazamiento entre cerros; otra lo vincula a mola, el mojón que marcaba un deslinde entre la sierra y el llano. El núcleo, llamado entonces la Mola, quedó unido a Talamanca bajo Alfonso VI, y sus menciones documentales se multiplican desde el siglo XII. Por allí pasaban pastores segovianos que cruzaban el sistema Central buscando pastos.
El pueblo guarda capítulos sonoros. Felipe II le concedió el título de villa en 1564, y en 1710, durante la Guerra de Sucesión, las tropas inglesas lo arrasaron. Más tarde se hizo famoso por su Fuente del Toro, un manantial de aguas sulfurosas con fama medicinal que atrajo visitantes en los siglos XVIII y XIX. De aquel rincón serrano, con sus aguas y su nombre todavía discutido, quedó este tramo corto de Bellas Vistas, apenas sesenta metros de asfalto que repiten el mapa de Madrid en miniatura.