Calle del Padre Rubio

Almenara

Recuerda a José María Rubio, el jesuita conocido como «apóstol de Madrid», que atendió a los pobres de los suburbios del norte de la ciudad, junto a esta misma calle.

El Padre Rubio que da nombre a la calle fue José María Rubio y Peralta (Dalías, Almería, 1864 - Aranjuez, 1929), sacerdote jesuita al que Madrid acabó llamando «su apóstol». Se ordenó primero como cura diocesano y solo después, ya maduro, entró en la Compañía de Jesús. En Madrid pasó horas en el confesonario, donde las colas de penitentes se hacían interminables, y dirigió tandas de ejercicios espirituales por toda la ciudad. Su trabajo lo llevó a los barrios pobres del extrarradio norte, entre ellos la Ventilla, dentro del mismo entorno por el que hoy corre la calle. Allí se ocupó de los traperos y de las familias que la ciudad oficial apenas miraba, abrió escuelas gratuitas y levantó capillas en medio de la miseria. Juan Pablo II lo beatificó en 1985 y lo canonizó en Madrid en 2003. La calle conserva el tratamiento humilde con el que lo conocían los vecinos: Padre Rubio, sin más.
Religión y devoción Santos origen documentado