Calle del Delfín

Almenara

El nombre alude al delfinio o espuela de caballero, la flor cuyo capullo recuerda el hocico de un delfín, dentro de un grupo de calles de Almenara con nombres de flores.

La calle del Delfín nace en un rincón de Almenara donde el callejero se llenó de flores: a un lado la calle de las Aguileñas, que toma su nombre de la aguileña; cerca, la calle del Nardo, con su tallo blanco y perfumado. En esa compañía, el delfín deja de ser animal y se vuelve planta. Detrás está el delfinio, la flor que el jardín conoce como espuela de caballero. Su nombre viene del griego delphís, «delfín», porque el capullo, antes de abrirse, dibuja la silueta de un hocico saltando fuera del agua. Dioscórides recogió esa semejanza al describir la planta, y de ahí pasó el nombre al género botánico Delphinium. La espuela de caballero levanta espigas azules y violetas que en verano tiñen los arriates de un color frío. No quedó escrito por qué se eligió «Delfín» para esta vía, de modo que la lectura nace del vecindario: una calle corta, apenas dos centenares de metros, rodeada de otras con nombre de flor. Antes que un cetáceo, lo que sugiere el nombre es una hilera de campanillas azules en el norte de Madrid.
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