Calle de Tenerife
Lleva el nombre de la isla canaria de Tenerife, dentro del grupo de calles del barrio dedicadas a geografía española.
El nombre evoca la isla mayor del archipiélago canario, la que vigila el Teide nevado sobre el Atlántico. Sus habitantes aborígenes la llamaban Achinech; los romanos hablaron de Nivaria, por la nieve de la cumbre. La forma actual se atribuye a los aborígenes de La Palma, que unieron tene, «montaña», e ife, «blanca», y al castellanizarse el conjunto ganó la r que hoy enlaza las dos voces: montaña blanca.
Por qué una calle de Bellas Vistas acabó portando ese nombre canario no se ha conservado con detalle. Encaja en la costumbre que marcó el callejero de este rincón de Tetuán, donde manzanas enteras tomaron nombres de la geografía española al ordenarse el barrio, todavía un arrabal de traperos y jornaleros al norte de Madrid. La isla quedó fijada en el plano sin que se documente acto ni dedicatoria expresa.
Hoy Tenerife cuenta con un tramo peatonalizado, modesto en extensión, en el corazón de Bellas Vistas. Junto a Almansa y Topete forma el llamado «pequeño Caribe», de fuerte presencia dominicana, con sus comercios y su música. Una isla atlántica que presta su nombre a un trozo de barrio donde resuena el merengue.