Calle de Santa Juliana
Rinde homenaje a Juliana de Nicomedia, joven cristiana martirizada hacia el año 304, célebre por la leyenda en que vence y encadena al diablo.
El nombre recuerda a Juliana de Nicomedia, joven cristiana del actual noroeste de Turquía, martirizada hacia el año 304 durante las persecuciones romanas. La tradición la presenta hija de un padre pagano y prometida a un senador llamado Eleusio; ella aceptó casarse solo si el pretendiente se convertía al cristianismo, y al negarse él, fue torturada y decapitada. La leyenda añadió después su episodio más célebre: una pelea con el diablo, que se le aparece disfrazado de ángel de luz y al que ella termina venciendo y encadenando. Por eso el arte medieval la pintaba con un demonio atado a sus pies, una de las escenas devotas más repetidas de aquellos siglos. Su fiesta cae el 16 de febrero.
La calle pertenece a la trama del barrio de Bellas Vistas, levantado a caballo entre los siglos XIX y XX al oeste de la antigua carretera de Francia, hoy Bravo Murillo. Como ocurre con otras vías de este sector y del vecino Cuatro Caminos, el callejero se pobló de advocaciones de santas, sin que se haya conservado constancia documental del motivo concreto por el que se eligió a Juliana para esta calle en particular.