Calle de San Valeriano

Bellas Vistas

Lleva el nombre de san Valeriano, mártir cristiano, sin que la rotulación municipal precisara a cuál de los santos así llamados quería honrar.

El nombre invoca a un santo, Valeriano, pero los registros municipales no dejaron constancia de a cuál de ellos quería honrar. El santoral guarda varios: un obispo de Aquilea, otro de Abbensa expulsado de su ciudad por el rey vándalo Genserico y obligado a vivir a la intemperie, y sobre todo el Valeriano que la tradición cristiana hizo esposo de santa Cecilia. De este último vive la leyenda más recordada. Noble romano, se casó con Cecilia sin saber que ella había prometido conservarse virgen; en la noche de bodas, según se cuenta, un ángel se apareció con dos coronas, una de lirios y otra de rosas, y Valeriano se convirtió, fue bautizado por el papa Urbano y llevó a la fe a su hermano Tiburcio. Los dos terminaron decapitados por enterrar de noche a otros cristianos. La calle pertenece a la trama de Bellas Vistas y Cuatro Caminos que se levantó como colonia obrera entre finales del XIX y los años veinte. Allí varias vías vecinas llevan nombres de santos —⁠San Restituto, San Aquilino, San Germán⁠—⁠, una costumbre rotuladora de la época que vestía de devoción las manzanas nuevas. Hoy San Valeriano corre a un paso del metro de Alvarado, entre fachadas bajas que nadie asocia ya con coronas de lirios.
Religión y devoción Santos origen desconocido